Escritoras: del papel a la pantalla

[artículo publicado originalmente el 6 de abril de 2012 en el extinto blog Lecturas en femenino dependiente de la plataforma Libros.com. Pincha aquí si quieres consultarlo completo]


Hoy estamos en Semana Santa, concretamente en uno de sus días claves, el Viernes Santo; es posible que haciendo zapping encontremos que en la televisión estén echando la película La pasión de Cristo dirigida por el controvertido Mel Gibson, pero lo que poca gente sabe es que muchas de las escenas de la película están inspiradas por la obra de carácter religioso escrita por una mujer, la beata Ana Catalina Emmerick, titulada de modo poco original La dolorosa pasión de nuestro Señor Jesucristo (La amarga pasión… según algunas versiones). Y es que es habitual encontrar que detrás de las películas hay un libro.

La literatura es considerada, con todo el bagaje de siglos que tiene a sus espaldas, una de las seis artes clásicas. A finales del siglo XIX, nace un séptimo arte que hará las delicias de todos los públicos: el cine. Desde sus orígenes, éste estará muy ligado a la literatura, bebiendo de ella para montar tramas y argumentos y definir ambientes y personajes. Las adaptaciones pueden ser de distintos grados: en algunas películas buscan acercarse lo más fielmente posible a la obra original, con mayor o menor fortuna; en otras se introducen otros enfoques y perspectivas, surgen elementos nuevos en la narración o simplemente a partir de lo esencial de la obra primigenia desarrollan una nueva historia. Por supuesto, son muchas las obras literarias elegidas para su ser adaptadas en el cine, y muchas de ellas han sido escritas por mujeres.

Para que disfrutéis si lo deseáis de una jornada literaria de cine en clave femenina, aquí tenéis una clasificación de adaptaciones de la obra de escritoras desde el papel a la pantalla:

  • Literatura juvenil: los taquillazos más sonoros de adaptaciones femeninas al cine son los protagonizados por las sagas literarias fantásticas pensadas para adolescentes, como las películas de Harry Potter (J.K. Rowling), con sus estudiantes de magia, o la tetralogía Crepúsculo (Stephenie Meyer), con los vampiros y hombres lobo más tentadores del momento (aunque en temas vampíricos es Anne Rice, con ejemplos como Entrevista con el vampiro, la que se lleva el gato al agua en esto de adaptaciones de escritoras) o la más reciente Los juegos del hambre (Suzanne Collins), donde unos adolescentes son “invitados” a participar en un espectáculo anual televisivo y mortífero.
  • Literatura policíaca: para muertes y asesinatos nada mejor que las novelas de Agatha Christie, un auténtico filón para la industria del cine: Jane Marple y Hercule Poirot pasaron por la pantalla en numerosas ocasiones. También hemos podido disfrutar en la pequeña pantalla de las aventuras policíacas de Petra Delicado y su colaborador Fermín (interpretados por Ana Belén y Santiago Segura), personajes creados por Alicia Giménez Bartlett.
  • Literatura clásica: También los clásicos (esos de cuando aún no existía el cine o estaba todavía en ciernes) han tenido su hueco en la pantalla. Así, el laureado director Alfred Hitchcock elevó a la cumbre del cine a Rebeca, la recomendable novela de la británica Daphne du Maurier, junto a otras invenciones de idéntica autoría como Los pájaros, Jamaica Inn (La posada de Jamaica) o Mi prima Raquel (ésta última dirigida por Henry Koster). L@s niñ@s también han tenido su cacho de pastel cinematográfico con la adaptación (o adaptaciones) de clásicos como el de la famosa novelita Heidi, de la suiza Johanna Spyri, que, si bien, fue interpretada por personas reales varias veces, ha batido récords de difusión y fama gracias a la versión animada japonesa de las aventuras (y desventuras) del entrañable personaje. En España, los ejemplos de adaptaciones de clásicos tienen su mayor exponente en series de televisión como Los pazos de Ulloa, basada en la novela homónima y en La Madre Naturaleza, de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán.
  • Literatura contemporánea: Desde luego, son innumerables los ejemplos que no hemos podido encuadrar en ninguno de los párrafos anteriores, y por citar alguno es conocido el caso, al haber sido llevada al cine por el famoso Steven Spielberg, de El color púrpura, obra epistolar de Alice Walker. También escritoras galardonadas con premios como el Nobel pueden decir que sus libros han cobrado vida en la pantalla; verbigracia, la británica Doris Lessing pudo ver la adaptación de su primera obra, Canta la hierba, que se estrenó hace pocos años bajo el título Una mujer en África. Otro género contemporáneo que a los directores y a las directoras de cine les gusta mucho adaptar últimamente es el cómic o novela gráfica (como suele denominarse ahora tal vez algo eufemísticamente, como si cómic fuera un término peyorativo). Ejemplos de ello en femenino tenemos, entre otros, el de Persépolis, de la iraní Marjane Satrapi, o el de Estados alterados, adaptación de las tiras cómicas de la argentina Maitena.

Y ahora, ¿qué me decís? ¿Creéis ya que detrás de toda gran película hay una gran mujer? ¿Qué libro escrito por una mujer os gustaría ver en el cine?

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