Los Nobel, esos premios inventados por un hombre

Los premios Nobel se instituyen en 1901 en aras de la voluntad testamentaria (fijada en 1895) de Alfred Nobel, químico sueco que, según se dice, se sentía culpable por la utilización de sus inventos con fines bélicos y deseaba que su nombre se asociase al de personas que contribuyesen al progreso positivo de la sociedad en diversos campos, uno de los cuales sería la literatura. Con el paso del tiempo, los premios ganan en prestigio, entre otras cosas por su internacionalización y por el abultado importe económico que los acompaña.

Nos hacemos eco de ello porque, damas y caballeros y gente maleducada en general, en este 2012, otro año más, el prestigioso premio Nobel en la categoría de literatura NO ha recaído en los brazos de una mujer (el galardonado es el escritor chino Mo Yan). Y van unos cuantos desde 1901, con 7 ediciones estancadas a causa de guerras y conflictos y 96 premiados varones frente a sólo 12 mujeres, la primera en 1909 y la última un siglo después, en 2009. Un “gran balance” en la sociedad que se precia de la igualdad de género, pero que sigue sin reconocer (equitativa y estadísticamente hablando) la literatura que escriben las mujeres. ¿Por qué? Vayamos al meollo de la cuestión: cómo y quién da luz verde a la elección final de un premio Nobel de literatura.

El primer paso del proceso es la recepción de candidaturas, entre septiembre y enero, previo envío de correspondencia de la Comisión Nobel de la Academia Sueca (formada por 4 ó 5 académic@s por periodos de 3 años) a personas o instituciones cualificadas, entre 600 y 700, de los que se derivan habitualmente unas 350 propuestas (número que disminuye todavía más al unificar nombres repetidos, con lo que podemos estar hablando finalmente de unas 200 candidaturas). ¿Quiénes son estas personas e instituciones autorizadas por la Academia Sueca? Según informa su página oficial, serían:

  • miembros de la Academia Sueca y de otras academias, instituciones y colectivos con similares normas de funcionamiento y tareas, de todo el mundo
  • catedráticos de universidades y de escuelas universitarias dedicados a materias literarias y lingüísticas, de todo el mundo
  • personas que con anterioridad han recibido el Premio Nobel de Literatura
  • presidentes de organizaciones de escritores que son representativas de la producción literaria de sus respectivos países.

Así, en Galicia, verbigracia, la Asociación de Escritores en Lingua Galega está autorizada para presentar a sus candidatos o candidatas al premio.

Evidentemente, leído lo anterior, cabe resaltar que no puede ser un@ mism@ quien se postule como candidat@.

De los cientos de candidaturas iniciales, la Comisión Nobel (formada en 2012 por Per Wästberg, Horace Engdahl, Kjell Espmark, Katarina Frostenson y Kristina Lugn, es decir, prácticamente equitativa -3 hombres y 2 mujeres) reduce la lista en los meses siguientes hasta 20 ó 15 candidat@s según diversas cribas, la mayorías preestablecidas, y ya en mayo-junio dicho listado debe estar limitado a l@s finalistas (normalmente, 5), de modo que el verano sirva a las académicas y académicos suecos para dedicarse a profundizar en la obra de es@s finalistas y así, de nuevo en septiembre, reunirse para tomar la decisión sobre quién será el premio Nobel del año en curso, información que se hace pública en las primeras semanas de octubre, aunque hasta diciembre no se celebra la gala de los premios en sus diferentes categorías; además de literatura, se otorga el Nobel de la Paz, y de física, química, y fisiología y medicina. Se ha instituido a mayores un Nobel de economía (que estrictamente hablando no debe incluirse con los demás), mientras que las matemáticas se hayan exentas de este premio y deben buscar reconocimiento en galardones propios, como la Medalla Fields, que suele considerarse el principal homenaje a las matemáticas y a quiénes las ejercen con maestría.

Entendemos, pues, que nos hallamos ante un proceso duro, complicado y exigente, plagado de cribas que han llevado a que no se concediera el Nobel de literatura a grandes escritores y escritoras a lo largo de su historia, a decir incluso de Horace Engdahl, uno de los miembros de la Academia Sueca que, según ciertas publicaciones, lamentó no habérselo concedido a Jorge Luis Borges, entre otr@s. ¿Ese alto nivel de criba es el único motivo que ha llevado a encontrarnos con esa baja representatividad de mujeres en la galería de premiad@s? ¿O se trata de una corriente de fondo, de modo que los premios Nobel reflejan la baja representatividad que acompaña a las mujeres en el mundo literario y en la sociedad en su conjunto? No lo sabemos porque los procesos selectivos y deliberaciones, por norma, se mantienen en secreto durante 50 años, aunque se nos ocurre que la integración de la mujer en la vida pública todavía no es tan perfecta como a veces se nos quiere dar a entender. Sino, ¿por qué en un país desarrollado como Suecia, de los 18 miembros de su Academia de la lengua, el número de académicos (13) sea mayor que el de académicas (5), como lo es también en otras instituciones similares como la Real Academia Española o la gallega?

Visto lo anterior, más mérito tienen desde nuestro punto de vista las doce mujeres que, superadas todas las barreras, sí han visto distinguida su labor literaria con el acreditado premio. ¿Quiénes son? Para no extendernos más allá de lo razonable, hoy, aunque las citaremos a todas, reseñaremos únicamente a quien abrió el camino a las demás, un 10 de diciembre de 1909: Selma Lagerlöf (1858-1940).

Selma Lagerlöf se convierte en la primera mujer (y primera representante sueca) en recibir el Nobel de literatura, y hemos de honrarla como gran maleducada donde las haya, puesto que desde temprana edad se desinteresó de las tareas domésticas, y según sus propias palabras (o lo que Wikipedia dice que eran sus propias palabras), era “torpe en la cocina y peor en el bordado”. Lo que sí le interesaba era la lectura, y desde pequeña tuvo claro que su vocación más profunda se orientaba hacia la escritura; en 1891 verá cumplida su aspiración al publicarse su primera novela, La saga de Gösta Berling, aunque su obra más popular será El maravilloso viaje de Nils Holgersson (1906). La recepción del premio Nobel de literatura en 1909 acaba de una vez por todas con sus dificultades económicas y finalmente, durante la Primera Guerra Mundial, se incorpora a la Academia Sueca. Tras la guerra, y desde esa nueva posición, logra hacer oír su voz a favor del feminismo y de los derechos de las mujeres, alcanzando un alto grado de compromiso que la hará volcarse contra la barbarie nazi en sus últimos años, consiguiendo por ejemplo un visado oficial sueco para la poetisa alemana y judía Nelly Sachs (quien a su vez recibiría también el Nobel de literatura en 1966), salvándola de este modo de los campos de exterminio.

Además de Selma Lagerlöff en 1909 y Nelly Sachs en 1966, ya hemos dicho que otras diez mujeres se han alzado desde 1901 con el Nobel de literatura. Para evitar desazones, incluimos aquí los nombres de las doce con la intención de volver sobre ellas más adelante:

  • 1901: [comienzan a entregarse los galardones]
  • 1909: Selma Lagerlöf (Suecia)
  • 1926: Grazia Deledda (Italia)
  • 1928: Sigrid Undset (Noruega)
  • 1938: Pearl S. Buck (Estados Unidos)
  • 1945: Gabriela Mistral (Chile)
  • 1966: Nelly Sachs (Alemania, nacionalizada sueca)
  • 1991: Nadine Gordimer (Sudáfrica)
  • 1993: Toni Morrison (Estados Unidos)
  • 1996: Wislawa Szymborska (Polonia)
  • 2004: Elfriede Jelinek (Austria)
  • 2007: Doris Lessing (Reino Unido)
  • 2009: Herta Müller (Rumanía-Alemania)
  • 2012: [se falla el último premio hasta el momento de publicar esta entrada]

Por cierto, como último apunte, aquí os dejamos también los nombres de las cinco mujeres que actualmente ocupan uno de los 18 sillones de la Academia Sueca (de ellas, sólo Kristina y Katarina forman parte de la Comisión Nobel, junto a otros tres académicos ya citados):

  • Sillón № 1: Lotta Lotass, nacida en 1964 (elegida en 2009)
  • Sillón № 13: Gunnel Vallquist, nacida en 1918 (elegida en 1982)
  • Sillón № 14: Kristina Lugn, nacida en 1948 (elegida en 2006)
  • Sillón № 15: Kerstin Ekman, nacida en 1933 (elegida en 1978)
  • Sillón № 18: Katarina Frostenson, nacida en 1953 (elegida en 1992)

Fuentes consultadas:

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2 pensamientos en “Los Nobel, esos premios inventados por un hombre

  1. […] académicas de la lengua y entre escritores/escritoras premiad@s en diferentes galardones, como el Nobel, y últimamente el hecho de que en las recensiones literarias del 2012 no aparezcan apenas libros […]

  2. […] ya hablamos, aunque hace mucho, de Selma Lagerlöf, hoy traigo a estas líneas a Grazia Deledda, italiana nacida en Cerdeña en 1871 y fallecida en […]

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