Taller de escritura 5: literatura mínima

En el mundo digital que nos rodea estamos acostumbrados a abreviar: recortamos las palabras, codificamos nuestro lenguaje y sintetizamos el mensaje que queremos expresar por limitaciones de índole electrónica: los conocidos SMS no admiten más de 160 caracteres y algunas redes sociales, como Twitter, nos piden que reduzcamos nuestras aportaciones a 140 caracteres. Así pues, mucha gente se ha puesto manos a la obra para que en tan breves espacios florezca la literatura, bien narrativa (microrrelatos) o poética (como los haikus de origen japonés).

Dada la actualidad de esta moda literaria de lo mínimo (y la necesidad de adoptarla según qué medio empleemos para expresarnos, como el microblogging), vamos a intentar profundizar un poco más en ella dándoos algunos consejos para escribir microrrelatos y haikus.

PARA ESCRIBIR MICRORRELATOS

  1. Sobre la extensión del microrrelato: se suelen considerar microrrelatos aquellos que contienen menos de mil palabras, aunque algunos no pasan de cien y hay quien defiende que la longitud máxima de un microrrelato no debería superar las 150 ó 200 palabras.
  2. Sobre el contenido del microrrelato: se centra en un suceso particular, huyendo de generalidades, y puede abordarlo a través de diferentes enfoques: alterando un lugar de referencia conocido por la lectora o el lector, contrastando dos puntos de vista, dislocando el discurso del texto… que garanticen la sorpresa y la reflexión. El final debe concentrar todo el vértigo del abismo al que el microrrelato se asome.
  3. Sobre el lenguaje del microrrelato: dada la filosofía del microrrelato (su brevedad), los sucesos y su desarrollo en el tiempo son más bien sugeridos que analizados. Por eso, en el microrrelato abundan las elipsis, se obvian ciertas cosas, se hilan pizcas de humor en el conjunto, se juega con el doble sentido de las palabras, seleccionándolas de manera precisa y matemática, y en ocasiones se aprovecha el título como parte del microrrelato. Recordemos que, aunque breve, estamos ante una narración, no ante un aforismo ni una frase hecha, así que haz uso de la acción para captar la atención de la lectora o el lector potencial. Precisamente, para diferenciarse de aforismos y otro tipo de literatura mínima se cuidan al máximo el uso de formas verbales y adverbiales que marquen el paso del tiempo alejándolo de la intemporalidad.
  4. Sobre la finalidad del microrrelato: el autor pretende agitar la reflexión de quien lo lea y permitirle tomar un respiro que lo evada fugazmente del ritmo frenético de la realidad actual.
  5. Último consejo: Antes de decidirte a escribirlos, lee muchos muchos microrrelatos, siempre uno más.

Para saber más sobre cómo escribir microrrelatos:

PARA ESCRIBIR HAIKUS
  1. Sobre la forma y longitud del haiku: Un máximo de diecisiete sílabas colocadas en horizontal o vertical y divididas entre una línea y tres (preferentemente una línea larga entre dos cortas), teniendo en cuenta que pueda leerse o decirse en el tiempo de una respiración, respetando las pausas naturales del habla. No lleva título ni busca la rima.
  2. Sobre el contenido del haiku: se capta una imagen, una idea, una instantánea, tomada de nuestro entorno (la naturaleza o la vida cotidiana) habitualmente identificada con una estación del año a través de una palabra referida a ello o kigo), y se expresa de forma que se sugiera y libere sin acotarla ni remacharla, dejándola abierta para que la lectora o lector pueda recrearse en todo el alcance de su significado. Estas imágenes deben ser sencillas, alejadas de toda sofisticación o artificialidad, ya que los haikus son poemas populares que cualquiera puede interiorizar, y por ende se valora la originalidad por encima de cualquier imitación.
  3. Sobre el lenguaje del haiku: debe primar la simplicidad y el uso de un lenguaje común, evitando los adornos e incluso el razonamiento, haciendo uso para ello de elipsis, omitir verbos siempre que sea posible, y limitar el uso de adverbios y adjetivos. Así, se excluyen el uso de metáforas y otras figuras retóricas en aras de evitar una abstracción profunda y moralista y fomentar la creatividad e innovación desde la sencillez.
  4. Sobre la intencionalidad del haiku: el haiku busca un diálogo entre quien lo escribe y quien lo lee, así como entre el haiku y la imagen que en él se intentó plasmar, alimentando un instante de reflexión y contemplación.
  5. Último consejo: Una vez aprendidas las reglas, olvidarlas.

Para saber más sobre cómo escribir haikus:

Anuncios
Etiquetado , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: